El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, designó a Ernesto Justiniano como nuevo ministro de Defensa. El nombramiento se produce en medio de una ola de protestas ciudadanas y bloqueos de rutas liderados por diversos sectores y seguidores de Evo Morales, quienes exigen la renuncia del mandatario.
La crisis social estalló tras denunciarse la distribución masiva de combustible adulterado que afectó al transporte. Ante este escenario, el análisis de Ulises Addamo destaca que la llegada del ex "zar antidrogas" marca un giro estratégico hacia el endurecimiento de la seguridad interna y un estricto control fronterizo.