Lucas Aguilera y Paula Giménez, directivos de la agencia de noticias NODAL, permanecen incomunicados en Libia tras ser interceptados por un grupo militar rebelde. Ambos formaban parte de un convoy humanitario internacional, integrado por más de 200 activistas, que intentaba cruzar hacia Egipto para llevar asistencia médica y alimentos a la Franja de Gaza.
En El Interactivo, Adalberto Aguilera, hermano de Lucas, aseguró que no se trata de una detención legal. "Es un secuestro por motivos políticos. No cometieron ningún delito, fue un acto puramente solidario", explicó durante la entrevista.
El entorno de los jóvenes atraviesa horas de profunda angustia. Las familias exigen una prueba de vida urgente y reclaman la intervención inmediata de la Cancillería argentina, que hasta el momento no ha brindado respuestas oficiales ni soluciones concretas ante el conflicto diplomático.

