Martín "Mono" Fabio (56), el carismático cantante de la banda Kapanga, se abrió en una entrevista en el programa Otro día perdido para compartir los dramáticos pormenores de la noche que lo obligó a cambiar su vida. Su corazón colapsó a causa de años de excesos, culminando en un infarto que le dejó un saldo de siete stents colocados.
La negación en la noche del show
El músico recordó que la crisis ocurrió tras un show en la ciudad de Trelew. Al sentir un dolor, inicialmente lo atribuyó al cansancio de la gira y el estrés, cayendo en la negación: "Dije, esto es una contractura, vengo medio estresado, vengo de gira, vengo...", rememoró.
Sin embargo, en un acto instintivo, se dirigió a la ambulancia en lugar de a su camarín, donde un chequeo médico inicial ya indicaba que algo grave estaba sucediendo.
La peligrosa combinación: cigarrillos y energizantes
El Mono reveló que, a pesar de ser abstemio de alcohol y otras drogas duras desde hace más de 32 años, mantenía hábitos autodestructivos que pusieron en riesgo su vida.
Además, mencionó que fumaba hasta "dos atados de pucho por día" y, peor aún, abusaba de las bebidas estimulantes: "También tomaba mucho energizante, 8 o 10 latas", precisó.
Este cóctel de estimulantes, sumado a una dieta de comida chatarra, fue la verdadera causa de su problema cardíaco.
Su momento más deprimente
El Mono de Kapanga narró el shock de la internación de urgencia, al pasar de una camilla de guardia a la preparación inmediata para la intervención.
El momento más difícil, según confesó, no fue el dolor físico, sino la situación de vulnerabilidad en la clínica.
"Que te saquen toda la ropa y te pongan ese camisolín. Con el culito afuera. Eso es más deprimente que el infarto", manifestó, ilustrando el impacto emocional de esa noche clave que redefinió su existencia.
