Nico Occhiato y Florencia Peña lograron un principio de acuerdo que frena la millonaria demanda legal de 750 millones de pesos que la actriz planeaba ejecutar contra el fundador de Luzu TV. Según se detalló en la columna del programa Elijo no creer, el conflicto derivado de su abrupta desvinculación comenzó a destrabarse gracias a la intervención de Marley, quien actuó como mediador clave entre las partes.
Tras una primera comunicación cargada de tensión, ambos conductores bajaron el tono y abrieron la puerta a un entendimiento definitivo, motivado en gran parte por el cambio de tendencia en la opinión pública de las redes sociales.