La reciente salida de Manuel Adorni y la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete sacudieron el tablero político argentino, provocando inevitables especulaciones sobre el rumbo de la gestión actual. Sin embargo, en Sin Verso, el economista Daniel Sticco desestimó que este recambio ministerial altere la marcha de la macroeconomía o ponga en riesgo las metas oficiales. Según el especialista, aunque el episodio introdujo incertidumbre en la escena institucional, los mercados internacionales reaccionaron con total indiferencia, demostrando que el plan de estabilización del presidente Javier Milei permanece blindado.
El rumbo del déficit cero y la reacción de los mercados
Para respaldar su diagnóstico, Daniel Sticco el comportamiento del riesgo país, que cayó a 428 puntos, evidenciando que el ingreso de Santilli no alteró la confianza de los inversores externos. El analista subrayó que la drástica corrección del déficit fiscal, corregido prácticamente en un mes, demostró que la disciplina fiscal es innegociable. "Hacia afuera se ve el orden de la macro, no la micro", argumentó, augurando que la llegada de la nueva figura al Gabinete contribuirá a despejar el ruido político de cara a los próximos desafíos legislativos.
Respecto a la recesión productiva, el economista admitió la existencia de una heterogeneidad sectorial, donde un porcentaje importante de la actividad la pasa mal mientras otro se recupera. No obstante, vaticinó que una economía abierta que atrae inversiones genuinas generará un efecto generalizado positivo. Finalmente, proyectó para Argentina un horizonte de estabilidad similar al de Perú o Brasil, donde las crisis políticas recurrentes no logran desestabilizar las variables macroeconómicas fundamentales gracias al consenso sobre el supervávit fiscal y la desregulación como políticas de Estado indestructibles.