El gobierno de Javier Milei impulsa una profunda reforma a la Ley de Sociedades con un objetivo claro: convertir a la Argentina en un polo global de Inteligencia Artificial (IA). La estrategia apuesta por un entorno de nula regulación y grandes ventajas fiscales para seducir a gigantes tecnológicos.
Sin embargo, lo más disruptivo del proyecto es la creación de nuevas figuras jurídicas. Entre ellas destacan las "Sociedades Automatizadas" y la "Corporación No Humana". Se trata de empresas operadas íntegramente por algoritmos que no requerirán personal humano para funcionar en el día a día.
La normativa también le abre la puerta a las DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas) basadas en tecnología blockchain. Aunque el plan busca posicionar a Buenos Aires como un nuevo Silicon Valley, ya dispara un intenso debate ético y legal: en una empresa totalmente automatizada, ¿quién es el responsable legal y quién se lleva las ganancias?

