El orden macroeconómico y las reformas estructurales implementadas por el gobierno de Javier Milei comenzaron a consolidar un escenario de fuerte atracción de capitales extranjeros.
Durante su participación en el programa Sin Verso, el analista internacional Alberto Ruskolekier detalló cómo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) funciona como el principal motor de esta transformación.
El respaldo del FMI y los sectores ganadores
Este drástico giro fiscal le valió al país las felicitaciones explícitas de Kristalina Georgieva, titular del FMI. Ruskolekier explicó que el organismo internacional convalida un ajuste inédito de cinco puntos del PBI, sustentado por un superávit financiero constante, la drástica caída de la inflación interanual desde el 211% hacia la zona del 30%, y la recomposición de las reservas brutas del Banco Central, que ya superan los 48.000 millones de dólares.
Bajo este nuevo ecosistema, los grandes dinamizadores de la economía nacional son la energía, la minería, el litio y el agro. La producción petrolera, que roza los 900.000 barriles diarios, convirtió la balanza energética en superavitaria.
Con un riesgo país perforando la línea de los 500 puntos, Argentina recupera rápidamente la sostenibilidad de su deuda soberana y se posiciona de manera sumamente competitiva en los mercados globales de capitales.