La agencia calificadora Moody's elevó la nota crediticia de Argentina, pasándola de la categoría Caa1 al escalón B3. En términos prácticos, este cambio funciona como una mejora en el scoring financiero del país ante el mundo, confirmando que el riesgo de un eventual default ha disminuido de manera significativa.
En Elijo No Creer, Martín Gastañaga, comenta que el viceministro de Economía, José Luis Daza, celebró la noticia en sus redes. Según el reporte de la agencia, factores como los superávits fiscales sostenidos, la fuerte caída de la inflación y el camino de liberalización económica lograron transformar el ajuste inicial en una base sólida y confiable.
¿Por qué importa? Al mejorar su credibilidad financiera y ostentar la ventaja de ser una región de paz frente a las grandes guerras globales, Argentina vuelve a entrar en el radar del capital internacional como un destino seguro y atractivo para captar inversiones.

