|28/03/19 07:41 AM

Cachanosky: "La política se transformó en un gran negocio"

La suba del dólar se transformó en el tema del día al tocar los 45 pesos. El reconocido economista lo explica con claridad, junto a los problemas reales de la economía argentina y resalta la necesidad de un gran acuerdo de largo plazo entre todas las fuerzas políticas

28 de marzo, 2019 - 09:03

Otra vez, todas las miradas estuvieron puestas en las pizarras de los bancos y las casas de cambio. Pero la variable es solo un termómetro de los problemas reales de la economía, y para entender el fondo de la cuestión, el reconocido economista Roberto Cachanosky sostuvo un diálogo imperdible con CNN Radio Mendoza.

A la hora de explicar lo que está pasando en el mercado, señaló que “no pasa nada distinto a lo que tenía que pasar. Cuando uno hace este juego de tasa versus dólar, y el Banco Central dice ‘te doy una tasa de interés muy grande que le va a ganar a la suba del dólar’, muchos venden dólares y con los pesos que les dan se colocan a plazo fijo y apuestan a que la tasa de interés le gane al dólar. Durante un tiempo eso funciona, pero llega un punto en el que, y nadie sabe por qué  –puede ser por razones políticas, razones del exterior, una mezcla de razones, infinidad de motivos– la gente cambia de cartera, dice ‘bueno basta, esta zanahoria no me interesa porque creo que el riesgo es muy grande y no hay tasa de interés que me compense’”.  

El dólar llegó a los 45 pesos.

Según su opinión, el problema podría haberse previsto, y resumió las prácticas de los bancos explicando que “la tasa de interés está casi igual que cuando empezó esta nueva política de las Leliq, una tasa del 67%, y hoy (por ayer) la primera licitación llegó a 67, ya estamos de vuelta en el punto de partida: ahora no hay tasa de interés que me compense”.

“El problema es que los que fueron a los bancos con pesos a depositar y le pagaron con tasas del 50% anual, ¿qué hacía el banco con esa plata? Se da vuelta y le compra Leliq al Banco Central, que le paga 67%. Entonces gana la diferencia entre lo que le paga al depositante y lo que le cobra al Central, que son 17 puntos”, razonó.

El círculo vicioso se acaba, según su visión, “cuando el depositante va al banco y le dice ‘no renuevo, quiero los pesos’. Entonces el banco va al Central y le dice ‘te dejo estos papelitos que te compré, dame los pesos que lo tengo a Cachanosky en la ventanilla esperando’. Y el problema es que el Banco Central no los tiene, se producen las tensiones en el mercado cambiario, se emiten pesos, y después para que esos pesos no generen inflación tiene que salir a vender dólares”.

Banco Central de la República Argentina.

De acuerdo a la apreciación de Cachanosky, vamos a ver ese tipo de cosas en los próximos meses. “Esto se sabe cómo empieza y no como termina. Si me pregunta si el Gobierno tiene poder de fuego como para controlar esto, y… algo de poder de fuego tiene, pero no lo suficiente, si no hacen una serie de cosas desde el punto de vista financiero sí se le puede complicar demasiado el mercado”, es su sombrío pronóstico. 

También marcó una contradicción. en todo caso una postura errática de la autoridad monetaria: “La banda de flotación tiene un techo de $51, y estamos lejos todavía. Ahora, cuando perfore el techo el Banco Central debería invertir. Pero dicen que mientras esté en la banda de flotación no harán nada, va a flotar libremente. Sin embargo cada vez que sube el dólar suben las tasas, y dicen que no pero que sí..., mandan esas señales confusas que no resuelven el problema”.

La economía real

Además de las variables monetarias y el tipo de cambio, Cachanosky habló de los problemas de fondo de la economía argentina: “La realidad es que el problema monetario y cambiario que tenemos hoy es consecuencia de tener 21 millones de personas que todos los meses pasan por la ventanilla del Estado a buscar un cheque, y que somos en el sector privado no más de seis millones y medio de personas que trabajamos en blanco”, expresó, agregando que “es inviable la Argentina en esas condiciones”.

La política también fue abordada como parte del problema, y recordó el cruce que sostuvo hace pocos días con un senador. “Tuve la maldita idea de decirle a Pino Solanas que era una Pyme, y después hice un informe en Ámbito Financiero viendo cuántos son los empleados de planta permanente y planta transitoria del Senado. Hay uno de San Juan que tiene 60, y de ahí para abajo lo que quieras, el promedio da 24”, señaló, agregando que “acá el problema es que la política se transformó en un negocio; usted tiene estructuras políticas gigantescas que hay que financiar, y a eso agregue los planes sociales, que no los quieren sacar porque es clientelismo, más el lío que nos dejó el kirchnerismo con agregar tres millones y medio de personas al sistema jubilatorio que nunca habían aportado y ahí estalló la Argentina”. 

 

A la hora de señalar soluciones, manifestó que “la única manera de salir de este lío es en base a un gran acuerdo político entre las distintas fuerzas, para que todos estén dispuestos a seguir políticas públicas de largo plazo, cualquiera sea quien gane las elecciones”.

También tuvo palabras muy duras para con los valores de la sociedad, remarcando que “en el problema económico argentino se sabe cuál es la solución desde el punto de vista estrictamente económico; el problema económico es el emergente de un problema político, que a la vez es el emergente de un problema de instituciones, que a la vez es un emergente de los valores que imperan en la sociedad”. 

“En la sociedad hay gente que cree que tiene derecho a que la mantengan otros, y el dirigente político se cree que tiene derecho a tener 35 asesores para declarar cuál es la capital nacional del salame quintero; con esas estructuras políticas es imposible. Si usted toma un senador en la Argentina le cuesta 236.000 euros mensuales, (mientras que) un senador en España les sale 17.500 euros mensuales”. 

Cachanosky, concluyó señalando que “la dirigencia política no tiene derecho a pedirle ningún esfuerzo a la sociedad si ellos no están dispuestos a hacerlo”.