River Plate rompe el mercado de pases local implementando un modelo de gestión netamente europeo. De la mano de su nuevo director deportivo, Pablo Longoria —con pasado en el PSG—, el club de Núñez negocia las incorporaciones directamente de institución a institución, eliminando intermediarios y ahorrando millonarias comisiones a representantes.
Esta ingeniería financiera permitió cerrar el regreso de Lucas Beltrán por más de 8 millones de euros y avanzar en negociaciones por Ángel Correa y Thiago Almada. En un fútbol argentino golpeado por la crisis, River demuestra cómo optimizar recursos para armar un plantel galáctico.