El histórico triunfo de Paraguay por penales ante Alemania en el Mundial no solo dejó un impacto deportivo, sino también una conferencia de prensa inolvidable. Gustavo Alfaro, fiel a su estilo reflexivo, emocionó a todos con un discurso que enalteció el valor del potrero sudamericano.
Para dimensionar la hazaña, el entrenador eligió contrastar las realidades de ambos planteles. "Ellos estaban formados en academias de primer nivel en Europa; nosotros venimos de la tierra colorada", sentenció.
Sus palabras reivindicaron el sacrificio de sus futbolistas, recordando los inicios jugando descalzos y el esfuerzo familiar. Un mensaje que trascendió la táctica y conectó con la identidad latinoamericana.