Franco Colapinto no pudo lograr el objetivo de meterse en la Q3 este sábado y largará desde la 13° posición en el Gran Premio de Hungría. En una jornada marcada por la alta exigencia del trazado y tiempos extremadamente parejos, el piloto argentino batalló hasta el final de la Q2, pero el cronómetro no estuvo de su lado para avanzar a la última tanda clasificatoria.
El desafío de Hungaroring y la necesidad de remontar
El circuito húngaro, conocido por ser muy técnico y ofrecer pocas zonas claras de adelantamiento, representa un verdadero dolor de cabeza para quienes parten desde la mitad de la parrilla. La estrategia de paradas en boxes será clave para que el representante nacional pueda escalar posiciones.
Durante la clasificación, la temperatura de la pista y el tráfico jugaron un rol determinante. Colapinto mostró un buen ritmo en la Q1, superando el primer corte con autoridad, pero en la segunda sesión le faltó ese último salto de calidad para entrar al top 10.
Tal como se suele analizar en "Minuto 91", nuestra tira deportiva y futbolera enfocada en análisis de alto impacto, sabemos que en este tipo de competencias el domingo tocará arriesgar y poner todo el peso en el talento del deportista. La carrera exigirá concentración extrema y un manejo inteligente del desgaste de los neumáticos. Si logra salir ileso de la primera curva, sus chances de sumar puntos importantes crecerán exponencialmente. Los fanáticos ya palpitan lo que será una prueba de fuego para el argentino.