Franco Colapinto vivió una pesadilla durante la clasificación del Gran Premio de Gran Bretaña. Tras una destacada actuación matutina, el argentino sufrió un violento despiste en la Q1 que arruinó sus posibilidades y lo condenó a largar en la 19° posición en la carrera de este domingo. Todo ocurrió cuando transitaba las míticas "eses" de Becketts; mientras mejoraba sus tiempos con parciales récord, el piloto perdió por completo la tracción trasera de su Alpine, despistándose hacia el pasto y salvando de milagro un fuerte impacto contra los muros del histórico trazado.
"Fue rarísimo": el misterio técnico y la bronca en boxes
Afortunadamente, el pilarense recuperó el monoplaza sin sufrir daños estructurales graves, pero el impacto deportivo ya estaba hecho. Por la radio del equipo, expresó su desconcierto de inmediato: "Es que he perdido el control por completo", le advirtió a su ingeniero.
Al regresar al pit lane, la frustración del piloto de 23 años fue total. Las cámaras on board lo captaron tomándose la cabeza, visiblemente afectado por la inmejorable oportunidad desperdiciada. La tensión llegó a tal punto que, en un inusual gesto de furia, intentó apartar una cámara de la transmisión oficial que lo enfocaba muy de cerca dentro del garaje de Alpine.
Más tranquilo frente a los micrófonos, el argentino buscó explicaciones a esta primera eliminación en Q1 de la temporada 2026. "Fue rarísimo. Doblé y perdí muy de golpe la parte de atrás. Esa vuelta no tuve grip trasero. Es una curva que se hace a fondo", detalló desconcertado. Incluso llegó a comparar el extraño comportamiento del auto con una falla técnica sufrida por Max Verstappen. Ahora, el equipo deberá analizar la telemetría para intentar revertir este oscuro panorama deportivo.