Festejos

Del Obelisco a cada rincón: la histórica fiesta federal tras el triunfazo de la Selección ante Inglaterra

La agónica victoria por 2-1 del equipo de Lionel Scaloni desató un estallido de alegría incontrolable. Desde Buenos Aires hasta Ushuaia y La Quiaca, millones de argentinos salieron a celebrar el pase a una nueva final mundialista.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

15 Julio de 2026 - 21:54

El país se juntó en lugares emblemáticos para festejar — .

La Selección Argentina protagonizó otra noche épica en Estados Unidos. Con garra y pasajes de gran fútbol, el equipo dirigido por Lionel Scaloni derrotó 2-1 a Inglaterra en el Estadio Atlanta. Los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, ambos con la firma magistral de Lionel Messi en las asistencias, revirtieron el tanto inicial de Anthony Gordon y aseguraron el anhelado boleto a la gran final de la Copa del Mundo, donde espera España.

Una marea celeste y blanca a lo largo y ancho del país

Apenas el árbitro pitó el final, la tensión contenida se transformó en un grito unánime que atravesó cada provincia. Si bien el Obelisco porteño volvió a ser el epicentro de la fiesta con banderas, bombos y fuegos artificiales iluminando el cielo de Buenos Aires, la emoción no conoció fronteras.

El estallido de júbilo se replicó en las principales plazas de la República Argentina. En Córdoba, el Patio Olmos colapsó con miles de hinchas cantando por un nuevo título. En el Monumento a la Bandera en Rosario, la cuna de nuestro capitán, la multitud agradeció otra actuación memorable de la "Pulga". Desde Mendoza hasta Tucumán, y desde las frías calles de Ushuaia hasta La Quiaca, las caravanas de autos y los bocinazos marcaron el ritmo de una madrugada inolvidable.

La victoria ante un rival con tanta carga histórica y emocional encendió aún más la ilusión. Atrás quedó el sufrido primer tiempo y las decisiones polémicas del juez Ismail Elfath; ahora, el país entero se funde en un solo abrazo, contando las horas para la final del domingo en Nueva Jersey. La Copa está a un paso y Argentina, de norte a sur, ya empezó a jugarla.