CRUCES EN LA PREVIA

Los españoles ya se creen campeones del mundo y menosprecian a la Selección Argentina

El clima previo a la final del Mundial se calentó con polémicas declaraciones de exjugadores y periodistas ibéricos que dan por ganada la copa antes de jugar el partido.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

16 Julio de 2026 - 14:22

La previa de la gran final del Mundial 2026 comenzó a calentarse de manera inesperada por la desmedida confianza de España. Tras el pase de la Selección Argentina a la última instancia, diversas figuras y medios españoles reaccionaron con un llamativo ninguneo hacia el equipo nacional, dando por sentado que la consagración europea es solo cuestión de tiempo.

Chicanas en televisión y una estrella bordada antes de tiempo

Según informó Gonzalo Santo Tomás en El Interactivo, uno de los focos principales de la polémica se encendió en el popular programa español El Chiringuito. Allí, panelistas como Edu Aguirre aseguraron con desdén que preferían enfrentar a la Albiceleste por considerarla un rival accesible. El periodista lanzó que quería jugar contra Argentina porque es más fácil para que España salga campeona, minimizando el histórico camino del vigente campeón del mundo. En la misma sintonía, el exarquero Iker Casillas se sumó al clima hostil en redes sociales apuntando contra el planteo inglés en lugar de reconocer el triunfo argentino, y vaticinando con altanería que no habrá cuarta estrella y tendrán que bordar la segunda.

Esta insólita ola de exitismo prematuro sumó otro capítulo cuando la portada del diario Marca amaneció ilustrada con la segunda estrella ya bordada en el escudo de la camiseta española. A pesar de la evidente hostilidad y el menosprecio europeo, el seleccionado nacional mantiene la calma y se enfoca en el juego, sabiendo que las finales se ganan adentro de la cancha y que cuentan con el mejor futbolista de la historia. La soberbia española encendió el orgullo del hincha y generó una fuerte unión del pueblo detrás del equipo de Lionel Scaloni, que buscará responder con fútbol en el partido decisivo.