El Departamento General de Irrigación dio un paso histórico en Tunuyán al inaugurar su primer Parque de Generación Fotovoltaico en Campo de Los Andes.
Con la instalación de 500 paneles solares y una inversión de $410 millones, el organismo no solo abastecerá sus dependencias en toda Mendoza, sino que inyectará el excedente de energía limpia a la red eléctrica general.
Para los vecinos y el sector productivo local, esta obra representa un beneficio directo en la administración de los recursos. En un contexto de aumentos tarifarios constantes, el proyecto se pagará solo en apenas cinco años gracias a la baja en los costos de la tecnología solar y el incremento de la energía convencional. De esta forma, se optimizan los fondos públicos que sostienen el riego y el control del agua en la provincia.
Más allá del ahorro económico, la iniciativa tiene un impacto ambiental inmediato: la reducción de emisiones contaminantes equivale a la acción de 6.000 árboles plantados.
Frente a la crisis climática y la incertidumbre por los deshielos en la alta montaña, generar energía propia dota a Mendoza de una mayor autonomía y previsibilidad para proteger el recurso más escaso de la región: el agua.