En el programa Círculo Político, Enrique Villalobo analizó los desafíos de la agricultura en Mendoza, una región de suelos naturalmente pobres y con escasa materia orgánica. Esta realidad obliga a un manejo estratégico y constante de la tierra para sostener la producción.
Según el especialista, la riqueza de la provincia depende estrictamente de sus oasis, formados por los sedimentos de los ríos de deshielo. Sin embargo, fuera de estas áreas irrigadas, la alta salinidad afecta la calidad del agua. Por ello, el éxito de la vitivinicultura actual radica en adaptar con precisión los cultivos a cada tipo de suelo disponible.