Ciudadano News
Citas analógicas

Adiós a Tinder: cómo funcionan las "citas de 7 minutos" que son furor en los bares porteños

El speed dating se consolida en Buenos Aires como la alternativa presencial frente al desgaste de las aplicaciones de citas, apostando al cara a cara en tiempo récord.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

25 Junio de 2026 - 07:18

Cansados de la frialdad de las pantallas, cada vez más personas eligen los encuentros cara a cara.
Cansados de la frialdad de las pantallas, cada vez más personas eligen los encuentros cara a cara. -

Las aplicaciones de citas están sufriendo un desgaste histórico y una nueva tendencia analógica gana terreno en la noche de Buenos Aires. Se trata del speed dating o citas rápidas, encuentros en bares donde los participantes conversan durante un máximo de siete minutos antes de que suene la alarma para rotar de mesa. Al final de la velada, si el interés entre dos personas es mutuo, se genera el ansiado "match". Esta modalidad busca recuperar el contacto cara a cara y dejar atrás la frialdad de las pantallas.

El éxito de las citas rápidas frente al algoritmo

La periodista Sofía Zappia explica en un reciente artículo que el fenómeno responde directamente al cansancio de los usuarios ante el formato de Tinder, plataforma que registró una baja de 700 mil usuarios en el último año. Organizadores de eventos porteños como Jobs, Eventeando y Somos Gancho coinciden en que el público busca "conocerse a la vieja usanza". Los asistentes afirman estar agotados de chatear durante semanas para concretar una sola cita que muchas veces termina en decepción.

La propuesta actual no solo segmenta por edades u orientación sexual, sino que incorpora juegos interactivos y preguntas rompehielos para distender el ambiente de juego. Quienes participan de estos encuentros destacan la productividad de las charlas cortas, ya que eliminan por completo la presión de sostener un encuentro largo si no existe una química real desde el primer segundo. En una época saturada de virtualidad y perfiles falsos, el cara a cara vuelve a consolidarse como la forma más genuina, divertida y efectiva de conectar con alguien, demostrando que el romance analógico está más vivo que nunca en las noches de la ciudad.