El juego es una constante en la historia humana. El hallazgo de un sonajero de terracota de 4500 años en Turquía confirma que la necesidad de entretenimiento infantil es milenaria. Desde las bolitas de cerámica en Mesopotamia hasta el yoyo griego, muchos objetos actuales son réplicas de invenciones antiguas.
La Revolución Industrial marcó un quiebre al permitir la fabricación en serie de juguetes de chapa y madera, antes de la llegada del plástico. Hitos como el nacimiento de Barbie en los 50 o el origen del "Teddy Bear" en honor a Roosevelt, demuestran que cada juguete cuenta una historia social profunda.