Tras perder la final del Mundial 2026 frente a España, la Selección argentina decidió no participar en festejos masivos ni visitar la Casa Rosada. Por este motivo, el Gobierno de Javier Milei dio marcha atrás con el feriado nacional que planificaba para recibir al plantel, ya que la medida estaba atada a la agenda del equipo.
El grupo optó por el hermetismo: los jugadores abandonaron Nueva York sin hablar con la prensa. Además, la delegación se dividió en Estados Unidos. Lionel Messi y Rodrigo De Paul viajaron a Miami, mientras que figuras como Julián Álvarez y Lautaro Martínez regresaron directo a Europa. Solo una parte del cuerpo técnico y colaboradores llegará a Buenos Aires, cancelando cualquier recepción oficial.