La industria automotriz argentina atraviesa un cambio de paradigma. Tras años de hegemonía brasileña, las marcas chinas ya concentran el 11% de las importaciones locales. Este crecimiento, impulsado por la eliminación de aranceles para vehículos híbridos y eléctricos, ha permitido el desembarco de más de 20 automotrices como BYD y MG.
La estrategia asiática no solo apuesta al precio, con modelos desde los USD 18.900, sino a un equipamiento tecnológico disruptivo que redefine el estándar del mercado. Con beneficios impositivos y una oferta creciente de SUVs, el gigante asiático se posiciona como el nuevo jugador clave de la movilidad regional.