El Mundial 2026 no solo se juega en las canchas, sino también en los teléfonos de miles de adolescentes. La accesibilidad de los casinos virtuales y la publicidad masiva liderada por ídolos deportivos crearon un escenario crítico: según Unicef, 8 de cada 10 jóvenes conviven con las apuestas online.
Especialistas advierten que las billeteras virtuales facilitaron el ingreso de menores a estas plataformas de forma anónima. Para los padres, las alertas principales no solo están en los cambios de humor o el aislamiento, sino en la solicitud constante de dinero digital y el desinterés por actividades habituales. La clave radica en desmitificar que apostar es un juego inocente y abrir el diálogo antes de que se convierta en una adicción.