El presidente Javier Milei decidió cancelar su asistencia a la cumbre del Mercosur en Asunción, optando por profundizar su estrategia geopolítica regional mediante un fuerte alineamiento con la derecha continental. Según detalló Ulises Addamo en Sin Verso, el mandatario argentino enviará al canciller Pablo Quirno en su representación a Paraguay, mientras él se aboca a consolidar su agenda doméstica y a sellar una foto de altísimo impacto político en Brasil junto al candidato presidencial Flavio Bolsonaro.
La apuesta por la "marea azul" y la tensión regional
Esta jugada de política exterior profundiza las tensiones con Lula da Silva, en un escenario donde Brasil definirá sus elecciones presidenciales el próximo 4 de octubre. El acercamiento de Milei al hijo del expresidente Jair Bolsonaro busca capitalizar lo que los analistas denominan la "marea azul" conservadora, un giro ideológico abrupto que busca aislar los vestigios del progresismo en América Latina. La ausencia de Milei en el foro regional se da en un momento clave, mientras el bloque debate acuerdos comerciales estratégicos con gigantes como China, Japón e India.
Mientras el canciller brasileño Mauro Vieira presiona por fijar un arancel externo común más rígido —una medida económica que preocupa tanto a Buenos Aires como a Montevideo—, Argentina prefiere avanzar de forma bilateral con los Estados Unidos. De este modo, el faltazo presidencial no solo debilita la cohesión interna del Mercosur de cara al traspaso de la presidencia protempore a Uruguay, sino que ratifica que la gestión actual prioriza las alianzas ideológicas por sobre las relaciones diplomáticas históricas.