La jura de Diego Santilli como nuevo jefe de gabinete desató un profundo análisis sobre el rumbo del Gobierno nacional.
En el programa Sin Verso, el analista político Marcos Novaro afirmó que este movimiento representa un quiebre estructural y expone el fin del mileísmo puro, obligando al presidente Javier Milei a ceder ante el pragmatismo político. Esto le permite incorporar figuras profesionales con peso propio para garantizar la sustentabilidad de su gestión.
Nuevo mapa del poder
De acuerdo con Novaro, el mandatario se enfrenta a la dura realidad de que su entorno más cercano, compuesto por figuras leales pero sin volumen político, no basta para sostener el rumbo del país.
La incorporación de dirigentes de trayectoria como Santilli o Patricia Bullrich demuestra que el oficialismo necesita de políticos profesionales que posean capital propio y capacidad de gestión autónoma.
Por otro lado, el especialista destacó el fuerte impacto simbólico de la foto que reunió a Santilli con trece gobernadores. Esta imagen consolida una estructura de poder permanente que funciona de manera independiente y que, en paralelo, desplaza definitivamente el liderazgo de Mauricio Macri, quien parece quedarse sin margen de acción en la nueva configuración.