El ministro de Infraestructura Guillermo Ferraro fue uno de los convocados a la Cámara de Diputados, para defender el “Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones”, uno de los capítulos en el proyecto de ley ómnibus, al que definió como “un acelerador en la toma de negocios” para “adelantar un clima de negocios favorable” a este tipo de inversiones.
El funcionario explicó que este régimen apunta a que “en los próximos dos años” se puedan “aislar” los proyectos de inversión de “las múltiples rigideces y regulaciones" desde el punto de vista tributario y cambiario"
“Indudablemente pensamos que va a ser abstracto este régimen cuando de aquí a dos años podamos levar a toda la macro las mismas condiciones que estamos planteando hoy”, señaló, tras reconocer que llevará “un tiempo para poder salir de esas rigideces" ya que “escasean las divisas”.
“Queremos acelerar la decisión de inversión que sabemos que existe dentro de un portfolio de inversión tanto de empresas nacionales como extranjeras y que están de alguna manera deseando que se quiten los obstáculos para tomar la decisión inmediatamente”, enfatizó, a la vez que lamentó la situación de estrangulamiento de la inversión y lo atribuyó al “clima de restricciones” que hace que quienes desean invertir terminen dilatando la decisión.
“Nosotros no venimos a administrar mejor las estructuras de este sistema sino que venimos a cambiar el sistema de estructuras”, definió, y agregó: "Es importante entenderlo de esa forma porque sino no se entendería el por que de la cantidad y la intensidad de los cambios que el Poder Ejecutivo está proponiendo".
"Nosotros queremos cambiar este sistema perverso de estructuras y no administrar mejor lo que está. Esto requiere un cambio cultural y esto requiere una claridad en el planteo y una perseverancia en el tiempo, y medidas y reglas que realmente cambien al sistema. "l cambio es para volver a ser un país normal porque tampoco planteamos un cambio hacia un modelo novedoso”.
A su criterio, “el argentino es un ser creativo por naturaleza y si lo dejamos en libertad nos va a sorprender con su capacidad de emprendimiento. El sector privado y empresario debe convencerse de que tiene que volver a ocupar ese rol de iniciador, de emprendedor, de organizador, creador y al mismo tiempo el Estado debe retirarse de todo lo que puede hacer el sector privado, ocupando un lugar de orientador, retirando todos los obstáculos para que pueda funcionar correctamente esa creatividad del sector privado”.
En otro orden, Ferraro planteó que Argentina “es rico en recursos naturales y hay mucho interés no solamente en la extracción de recursos naturales. Tenemos que pelear por la segunda parte que es la industrialización de recursos y para eso se necesitan indudablemente inversiones cuantiosas e infraestructura de caminos, energética, de logística”, señaló.
El funcionario indicó en ese sentido, que “las decisiones que se toman hoy requieren un tiempo de maduración”, y aclaró que “no es un negocio que genera un ingreso inmediato” sino que “requiere varios años” para ello.