El debate sobre la inmigración irrestricta en Argentina volvió a encenderse tras la propuesta de Amnistía Internacional, que impulsa una política de fronteras totalmente abiertas. Sin embargo, la iniciativa choca de frente con la realidad económica nacional.
En su análisis para El Interactivo, José Urrutia explicó que aplicar este modelo idealista resulta inviable sin una planificación adecuada. El columnista advirtió que el país atraviesa profundas tensiones estructurales en sus sistemas de salud, educación y vivienda.
Recibir oleadas migratorias sin límites plantea un dilema ineludible: cómo garantizar nuevos derechos cuando la infraestructura interna ya se encuentra colapsada.