En su reciente columna de opinión, el periodista José Urrutia analizó el sorpresivo punto de giro en la investigación penal por el vaciamiento y posterior expropiación de YPF. Tras dos décadas de lo que calificó como una "siesta selectiva" en el tribunal federal a cargo de Ariel Lijo, la Cámara Federal dictó una medida que frena la parálisis de la causa.
El tribunal ordenó aceptar a la entidad civil Integridad Republicana como querellante, revocando el intento previo de Lijo de bloquear la participación ciudadana. Según Urrutia, esta decisión pone en jaque un histórico "manto de impunidad" en Comodoro Py.