El escenario militar en las Islas Malvinas ha dado un giro tecnológico inquietante. Según reveló el analista Ulises Addamo, el 4° Batallón del Regimiento Paracaidista británico comenzó a utilizar drones FPV (First Person View) en sus adiestramientos finales.
Lo llamativo es que no se trata de armamento sofisticado de fábrica, sino de dispositivos ensamblados "a demanda", idénticos a los utilizados en la guerra entre Rusia y Ucrania. Estas unidades, equipadas con cargas explosivas tipo "kamikaze", están transformando la doctrina de guerra moderna al permitir ataques precisos de bajo costo, elevando la tensión sobre la capacidad de defensa en el Atlántico Sur.