Tras 70 días de detención y monitoreo electrónico en Brasil, la abogada Agostina Páez aterriza en Argentina bajo una libertad condicionada. El pago de 20.000 dólares de fianza le permitió el cese de las medidas cautelares, aunque la causa por injuria racial sigue abierta y se espera una sentencia en los próximos 15 días.
Para algunos, el caso trasciende lo legal: Páez enfrentó una cancelación digital masiva y la pérdida de convenios con marcas en su rol de influencer. Ahora, deberá fijar domicilio y cumplir tareas comunitarias en el país mientras su defensa intenta capitalizar la incomparecencia de los denunciantes brasileños.