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OTAN AL LÍMITE

Entre reclamos por Irán y la obsesión por Groenlandia: Trump sacude la cumbre de la OTAN y castiga a Europa

La cumbre de la OTAN en Ankara inicia bajo fricción por los duros reclamos de Donald Trump hacia Europa por Irán, el gasto militar y la soberanía de Groenlandia.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

8 Julio de 2026 - 07:59

Entre reclamos por Irán y la obsesión por Groenlandia: Trump sacude la cumbre de la OTAN y castiga a Europa.
Entre reclamos por Irán y la obsesión por Groenlandia: Trump sacude la cumbre de la OTAN y castiga a Europa.

La 36ª cumbre de la OTAN comenzó en Ankara envuelta en un fuerte clima de tensión. El presidente estadounidense, Donald Trump, arremetió contra los socios europeos por su falta de apoyo en la guerra contra Irán y por el ritmo del rearme, marcando una profunda brecha con líderes que intentan proyectar una unidad debilitada por los reproches bilaterales.

El choque por el gasto militar, Ucrania y la soberanía ártica

Mientras el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, defendió que los europeos están cumpliendo el acuerdo de La Haya para elevar el gasto en defensa al 5% del PBI para 2035, Washington mantiene la presión. Los aliados presentaron contratos por 50.000 millones de dólares y un aumento del 11% en sus presupuestos para calmar a Trump, quien ya ordenó revisar la presencia militar en el continente.

La división interna también afloró en la asistencia a Ucrania. Aunque Europa y Canadá planean un fondo de 70.000 millones de euros anuales hasta 2027, Italia exigió limitar el compromiso a 2026. Un problema que resolvieron diluyendo la obligatoriedad del tramo final del fondo en acuerdos país por país, cotorgando cierta autonomía sobre la duración y el alcance de su esfuerzo financiero directo.

En contraste, Trump exhibió una "alquimia" perfecta con el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, anunciando el levantamiento de sanciones y la venta de cazas F-35, lo que evidencia un trato preferencial hacia Ankara frente al resto del bloque.

El clima empeoró cuando Trump reiteró que Groenlandia debe ser controlada por Estados Unidos, calificando la situación de "gran problema". La respuesta de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, fue tajante al afirmar que "Groenlandia no está en venta" y exigir respeto a su integridad territorial. Así, la cumbre expone una Alianza fragmentada donde la diplomacia europea lucha por contener la imprevisibilidad de su principal socio estratégico.