Estados Unidos lanzó este lunes una serie de ataques en el sur de Irán. El Mando Central estadounidense argumentó que las maniobras, dirigidas contra bases de misiles y embarcaciones, fueron en "autodefensa" para proteger a sus tropas desplegadas.
El bombardeo ocurre en un momento crítico. Mientras la administración de Donald Trump busca un acuerdo que reabra el estrecho de Ormuz —clave para el comercio mundial de petróleo—, la diplomacia avanza a paso lento por la falta de comunicación fluida con la cúpula iraní.
En paralelo, Israel inició una oleada de ataques en Líbano contra posiciones de Hezbolá. Estos movimientos simultáneos elevan la preocupación internacional por una escalada que termine quebrando el frágil alto el fuego en Medio Oriente.