La vida de los campeones del mundo en el exterior siempre despierta fascinación, y esta vez el foco estuvo puesto en la intimidad de Enzo Fernández y su familia. Valentina Cervantes, pareja del futbolista, fue la encargada de mostrar los rincones de su lujosa residencia en Londres, permitiendo que el público conociera cómo es el día a día en una de las ciudades más caras del mundo mientras el volante brilla en el Chelsea.
Valentina Cervantes mostró su mansión en Londres
Durante el recorrido, se revelaron anécdotas desopilantes sobre la adaptación cultural, un proceso que también incluyó a Enzo Fernández y los desafíos de manejar con el volante a la derecha. Cervantes confesó entre risas que ya "rompió una rueda" intentando acostumbrarse a las calles británicas, una experiencia que marca el lado B de la vida de élite en el extranjero.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la curiosa obsesión que mantiene Enzo Fernández con respecto a su lugar de residencia. Según relató la influencer, la familia no logra afianzarse en un hogar definitivo debido a que al jugador le agrada cambiar de casa con muchísima frecuencia, una dinámica que añade un toque de misterio y movimiento constante a su rutina familiar.
El clima londinense también fue motivo de bromas, especialmente al mostrar una pileta al aire libre que parece ser poco práctica para el frío europeo, un detalle que Valentina Cervantes comentó mientras recordaba los inicios de su relación con Enzo Fernández. En un momento de gran sensibilidad, el mediocampista recordó con humildad que cuando se conocieron "él no era nada", a lo que ella respondió con un tierno: "Sí eras, eras Enzo".
Para comprender mejor cómo es la organización de esta familia en Inglaterra, aquí resumimos los detalles más llamativos de su rutina:
- Las invitaciones a los cumpleaños infantiles se envían con dos meses de antelación, algo que sorprendió a la pareja por la diferencia con Argentina.
- El deseo constante de Enzo Fernández por cambiar de ambiente los mantiene siempre listos para un nuevo traslado.
- La adaptación a conducir por el carril contrario generó incidentes menores con el vehículo familiar.
- La presencia de una piscina exterior climatizada que resulta casi imposible de usar por las bajas temperaturas de Londres.


