En un primer momento, trascendió que Payne estaba sin compañía en su habitación al momento de su caída desde el tercer piso del hotel, ubicado en la calle Costa Rica 6092. Sin embargo, las investigaciones revelan que podría no haber estado solo en sus últimos momentos y existen versiones que apuntan a la presencia de dos mujeres en la habitación, quienes habrían abandonado el lugar tras una disputa económica con el músico. Además, ha surgido la teoría de que un cuarto individuo, cuya identidad no ha sido confirmada, también estuvo presente.
Otro aspecto intrigante es la participación de Rogelio "Roger" Nores, un empresario cercano a Payne. Se sabe que Nores intentó controlar la situación antes del fatal incidente, pero, frustrado, abandonó el hotel poco antes del desenlace. Una testigo, identificada como Rebeca, declaró que Payne había bajado al vestíbulo del hotel mostrando signos de estar bajo el efecto de sustancias.
Nores, según se reporta, intentó sin éxito que el músico regresara a su habitación y se disculpó con los presentes por el comportamiento errático del artista. Las autoridades ahora buscan aclarar si la salida del empresario tuvo alguna relación con los eventos posteriores.
En medio de estas especulaciones, la escena dentro de la habitación de Payne ofrece más incertidumbre. Las imágenes difundidas muestran un entorno caótico, con indicios de consumo masivo de drogas, lo que complica aún más la reconstrucción de los hechos. La Justicia intenta determinar quiénes ingresaron sustancias al lugar y si alguien del entorno del músico podría ser responsable de facilitarle drogas, un delito grave en Argentina. Hasta el momento, no ha sido revelado si hubo un empleado del hotel involucrado o si Payne recibió ayuda de alguien cercano para acceder a las sustancias.
Otra incógnita que rodea el caso es por qué Payne permaneció tanto tiempo en Argentina. En principio, su visita parecía estar motivada por el recital de Niall Horan, otro ex One Direction y amigo personal. Sin embargo, algunas fuentes aseguran que había planes de negocio en curso, y Payne podría haber estado considerando radicarse en el país.
Varios allegados habrían tratado de convencerlo de visitar con frecuencia Buenos Aires, aprovechando sus vínculos y amistades locales. Esta teoría se refuerza con la presencia de su novia, Kate Cassidy, quien regresó a Gran Bretaña días antes del trágico suceso.
Hasta ahora, la falta de información oficial sobre los momentos finales de Payne solo alimenta las sospechas y el desconcierto en torno a su fallecimiento. La incertidumbre se profundiza con la ausencia de datos claros sobre las personas que estuvieron con él antes de su muerte.
Cada nuevo detalle que emerge plantea más dudas sobre las circunstancias que llevaron a este desenlace trágico. ¿Fue un accidente, un suicidio o hubo algo más detrás de su caída? La justicia aún intenta armar el rompecabezas para ofrecer respuestas definitivas.

