Sandra Priore, ex jugadora de Gran Hermano, lanzó duras críticas hacia la producción actual del certamen en una entrevista exclusiva. Según Priore, existe una marcada diferencia en el nivel de exigencia comparado con su edición, afirmando que a su grupo "los tenían cagando" con normas estrictas de conducta y limpieza.
La entrevistada expresó su asombro ante la permisividad actual, mencionando que los participantes esconden comida entre la ropa sucia, algo que en su tiempo resultaba impensable debido a las constantes revisiones en el confesionario. Para Priore, esta falta de rigor afecta la esencia del juego y la convivencia.