Hace algunas semanas se publicó "Robin", la biografía del actor Robin Williams escrita por el periodista de The New York Times, Dave Itzkoff.
En los escritos se dice que el reconocido artista norteamericano que en 2014 se ahorcó, no se quitó la vida por depresión.
Según contaron algunos entrevistados el actor fue diagnosticado primero con Parkinson, pero luego se determinó que padecía demencia con cuerpos de Lewy.
La enfermedad es un síndrome degenerativo y progresivo del cerebro muy similar al Alzheimer, que afecta al pensamiento, la memoria, las emociones y los movimientos corporales.