Justo antes de cerrar el 2025, el catálogo de Netflix se ha renovado con una joya del cine nacional que rápidamente se ha posicionado entre lo más visto. Se trata de Miss Carbón, la segunda película dirigida por Agustina Macri, que llega al streaming para masificar una historia de resistencia y superación que merece ser contada.
La cinta está protagonizada por la actriz chilena Lux Pascal, hermana del aclamado Pedro Pascal. Una opción perfecta para quienes buscan un drama con profundidad emocional y calidad cinematográfica para disfrutar este fin de semana.
La trama nos transporta a la cuenca carbonífera de Río Turbio, en la provincia de Santa Cruz. En un escenario dominado por el frío y el viento, una vieja superstición prohíben a las mujeres ingresar a la mina.
El guion, adaptado por Erika Halvorsen, sigue la vida de Carla Antonella Rodríguez, quien nació en ese pueblo minero y siempre soñó con trabajar en los túneles, tal como lo hacían los hombres de su familia. Sin embargo, Carla debió enfrentarse a un doble estigma: su identidad de género y una vieja superstición minera que aseguraba que "la presencia de una mujer en la mina trae mala suerte".
Rompiendo mitos en la Patagonia profunda
La película no solo aborda la transición de género de la protagonista, sino el contexto hostil que la rodeaba. Carla fue desplazada inicialmente por su propio padre, quien temía el "qué dirán", y debió luchar contra las leyes laborales y los mandatos sociales de la época.
La historia se sitúa temporalmente en los años previos y durante la sanción de la Ley de Identidad de Género (2012). Muestra cómo la protagonista se capacitó y desafió todos los prejuicios. Por esto, la interpretación de Lux Pascal ha sido aclamada por la crítica, destacando cómo logra transmitir la fragilidad y, a la vez, la fuerza inquebrantable de Carla.
Pero el rodaje muestra también, cómo las mujeres trans en Río Turbio, viven sus vidas en un doble juego entre la integración y la marginación social. Miss Carbón no es solo un viaje individual, la directora pone el foco en la red de contención femenina que se teje en el pueblo.
Acompañan a Pascal un elenco de lujo, incluyendo a Paco León, Jorge Román y Romina Escobar, quienes dan vida a un entorno que oscila constantemente entre el prejuicio y la aceptación. Aunque la cinta tiene algunos puntos débiles, sobre todo hacia el final, es una película que, en última instancia, celebra la libertad de ser quien uno es, incluso a cientos de metros bajo tierra.