Mario Pasik recordó con nostalgia su época de oro como el villano predilecto de la televisión argentina a fines de los 90 y principios de los 2000. Durante una entrevista, el reconocido actor repasó las locuras de sus personajes más icónicos en éxitos como Verano del '98 y Son Amores, producciones que marcaron a toda una generación de jóvenes.
Pasik reveló que Cris Morena lo convocó especialmente para interpretar al "malo del pueblo", un desafío que aceptó encantado tras encadenar varios roles de "buenazo". Entre las insólitas maldades de su personaje, figuraron intentar asesinar al rol de Guido Kaczka y poner una bomba trágica.