El "chamuyo" es parte del ADN argentino, una mezcla de ingenio y rapidez mental que hoy se traslada a las pantallas. Según el análisis del periodista Rodrigo Olmedo, esta destreza comunicativa brilla en redes sociales a través de mensajes ocurrentes que destacan por su simpatía. Sin embargo, el límite es delgado.
En la era digital, la creatividad no justifica la falta de respeto. Olmedo enfatiza que un mensaje fuera de lugar es el error más grave que se puede cometer al intentar conectar con alguien. La clave del éxito radica en el consentimiento y la ubicación: si vas a usar la labia, que sea siempre con altura.