Selva Pérez (51) es una de las nuevas 'adquisiciones' de la casa de Gran Hermano. Con un estilo único, la mujer, oriunda de Uruguay, supo ganarse adeptos y enemigos, principalmente por su estilo desenfadado y alegre, que en algunos casos puede tornarse difícil de tratar.
En este caso, las novedades no vienen https://ciudadano.news/entretenimiento/gran-hermano-quien-nuevo-eliminado-casa-mas-famosa-n95615n por el lado de la alegría: mientras compartían tiempo en la mesa, la mujer denunció un insólito episodio en el que faltaron algunos objetos pertenecientes a ella, y lo dijo sin ningún tipo de tapujos.
"A mí me robaron las dos toallas limpitas, que las tenía guardadas, y un ananás que, cuando me gané el carro, lo agarré y dije 'Ay, qué rico, me lo voy a comer', y lo guardé", expresó.
En ese sentido, y tratando de bajar un poco el nivel de la situación, Selva dijo que "es parte del juego, y hasta me río, pero yo quería comer y lo hubiera compartido". Más tarde retomó el tema de sus toallas: "Me estoy secando con una bata que alguien se la habrá pasado por el c*lo, no es la mía", expresó.
Y siguió con las acusaciones: "Mi bata desapareció y agarré una, debe ser de alguno de los varones, porque era del cuarto verde". Si bien la uruguaya manifestó no tener ninguna sospecha, dijo que "cuando salga voy a ver quién se quedó con mis cosas, y me voy a reír como loca".


