Las obligaciones de ser adulto te llevan a olvidarte de quien fuiste de joven, ese pibe que solo tenía como responsabilidad estudiar y tratar de llevarte las materias necesarias para no repetir, hacerle caso a tus viejos y que no te pase nada cuando salías a tus primeros recitales.
Para los que tenemos más de 40 nuestra adolescencia trascurrió por los 90, época en la que Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se habían trasformado en "LA BANDA" del rock nacional y eso nos llevaba a tratar de conseguir los casettes de la banda liderada por el "Indio" Solari y Skay Beilinson o ir a algunos de sus recitales.
Tras su separación, Los Redondos quedaron fraccionados en tres ramas: el "Indio" por un lado, Skay por otro y Los Decoradores (Sergio Dawi, Semilla Bucciarelli y Tito Fargo) como la tercera pata.
Esta última formación mantuvo el espíritu revitalizando "La Kermesse" y llegaron a Mendoza para festejar sus 10 años para refrescar el alma ricotera, esa que se niega a desaparecer porque las nuevas generaciones van mamando este rock que supo hacernos muy felices.
Los Decoradores se diferencian del Indio y Skay porque todo su repertorio son canciones de Los Redondos y siguen manteniendo el espíritu de la banda, así sonaron temas que suenan cuando tocan ellos como "Mi genio amor", "Yo no me caí del cielo", "El arte del buen comer" o "Rock para el Negro Atila", verdaderos himnos ricoteros y que no suenan en los recitales de Solari y Beilinson porque ya tienen "repertorio propio".
En esas canciones los padres miran a sus hijos a la cara y les cuentan que eso se escuchaba cuando estaban todos juntos y se meten al pogo abrazados, algo que no se les borrará nunca de la memoria.
Fueron dos horas (24 canciones) de disfrute en un Arena Maipú que se mostró colmado y con gente que terminó exhausta, pero feliz porque muchos cuarentones volvieron a los "veintis" y muchos pibes pudieron disfrutar de próceres del rock nacional que priorizaron la obra por encima del artista.
Los vientos de Dawi, las cuerdas de Semilla y Fargo, la batería... todo te trasladaba a un recital de Los Redondos porque Los Decoradores siguen manteniendo vivo el espíritu de Patricio Rey y todo fue una verdadera Kermesse donde todos disfrutamos.

