Éxito

La espera terminó: primeras reacciones a El Eternauta, la serie que emociona a la Argentina

Con un elenco de lujo y una producción sin precedentes, la adaptación de El Eternauta llegó a Netflix y despertó entusiasmo inmediato.

Ciudadano.News

Por Ciudadano.News

30 Abril de 2025 - 14:12

Estreno de El Eternauta. — Netflix

Desde su primera escena, El Eternauta mostró que no era una serie más: era el intento -logrado- de convertir una historieta fundamental de la cultura nacional en una epopeya audiovisual. Este miércoles por la madrugada, Netflix liberó su esperada adaptación del clásico de Héctor G. Oesterheld y Francisco Solano López, y las primeras repercusiones no tardaron en estallar en redes y medios.

La cita de preestreno, celebrada el martes por la noche, convocó a más de 700 personas, entre ellas el elenco completo, productores, familiares de los creadores originales y figuras clave de la cultura argentina. La emoción era palpable desde la primera escena, y se mantuvo hasta el último aplauso.

Bruno Stagnaro, su director, no escondió la emoción al presentar el proyecto. Definió la experiencia como un salto al vacío, una apuesta que -como en la propia ficción- implicó enfrentar lo desconocido y construir herramientas en el camino. Su mirada se plasma en cada escena, donde conviven la tensión, la poética del apocalipsis y una sensibilidad profundamente humana que conecta con la obra original. El desafío era enorme: llevar a la pantalla una historia de resistencia, memoria y tragedia escrita en plena dictadura. Y según los primeros espectadores, el objetivo fue superado con creces.

¿Qué dijeron los primeros en verla?

Apenas se apagaron las luces en la sala de cine del evento, comenzaron a multiplicarse los comentarios en redes. Y todos coincidían en una idea: El Eternauta conmueve. 

El youtuber @camaraenmano dijo que "te impacta desde la primera escena, pero cuando llegás al capítulo 4 la cabeza directamente te explota"

El artista Liniers, visiblemente emocionado, celebró el espectáculo como una bomba atómica. 

Para Sebastián De Caro, se trata directamente de "la obra de género más importante de la historia audiovisual argentina". 

Felipe Pigna, historiador y gran difusor de Oesterheld, resumió el espíritu colectivo: "Un orgullo argentino, gran homenaje a sus creadores".

No es solo el peso simbólico lo que emociona, sino la calidad visual, el ritmo narrativo y la potencia de cada escena, donde se combina la estética apocalíptica con una construcción de personajes verosímiles. 

La actuación de Ricardo Darín (68) como Juan Salvo recibió elogios unánimes. Pero también se destacó la presencia coral de Carla Peterson, César Troncoso, Andrea Pietra y Marcelo Subiotto, entre otros. En este universo de nieve letal, silencios cargados y decisiones desesperadas, cada escena suma tensión y profundidad.

La fidelidad al espíritu original

Uno de los mayores temores del público lector era que la adaptación audiovisual sacrificara la esencia de la historieta. Pero Stagnaro y su equipo encontraron la forma de mantener el espíritu del relato sin encerrarse en una traducción literal. Cada escena tiene algo del alma de Oesterheld, desaparecido por la última dictadura militar, y al mismo tiempo, respira actualidad. Hay guiños al contexto político, sin convertir la serie en panfleto; hay momentos de intimidad que fortalecen los vínculos; hay homenajes explícitos a la obra original, como ciertas frases que los fans reconocieron de inmediato y celebraron con lágrimas y aplausos.

La familia de Solano López y el nieto de Oesterheld, Martín, participaron activamente en la construcción del guion, y eso se nota en la coherencia de cada escena. Los detalles visuales, los silencios, los gestos y los paisajes desolados refuerzan la carga simbólica de una historia que, aunque fue escrita en otro siglo, sigue hablando del presente. La nieve, como amenaza que cae lentamente, es también metáfora de una sociedad invadida, resistente, herida y esperanzada. El público sintió esa densidad emocional y la celebró como un acto de justicia poética.