Colombia está de luto, luego de que se confirmara el fallecimiento de la actriz Sandra Reyes, quien fuera conocida internacionalmente a través de la telenovela "Pedro el Escamoso", donde personificaba a la doctora Paula Dávila. Sus familiares aseguran que la mujer falleció en calma, rodeada de sus seres queridos.
La noticia fue confirmada por su primo, Nicolás Reyes, quien destacó la fortaleza con la que Sandra pudo enfrentar su enfermedad, y su decisión de mantenerla en estricta reserva, para evitar el foco mediático. El familiar de la actriz dijo que "partió en paz, en la tranquilidad de su casa en Ubaté, Cundinamarca". Oriunda de Bogotá, Sandra Reyes padecía desde hacía años un cáncer de mama, por el que había evitado someterse a tratamientos como la quimioterapia.
La actriz marcó un antes y un después en la televisión colombiana por su versatilidad y carisma. De chica participó en la actuación, y se la pudo ver en proyectos como "La mujer del presidente", "El cartel de los sapos", y "Tres milagros". Pero fue su interpretación en "Pedro el Escamoso", cundo al actor Miguel Varoni, lo que la llevó al estrellato internacional.
A lo largo de su carrera, recibió varios reconocimientos, entre ellos el Premio TVyNovelas a Mejor Actriz Protagónica de Serie en 1998. Más recientemente, participó en la producción Rigo, inspirada en la vida del ciclista Rigoberto Urán, donde interpretó a la madre del deportista.
Si bien Sandra Reyes era una figura pública, decidió transitar su enfermedad de manera privada. Sus familiares confirmaron que la actriz había optado por no someterse a tratamientos como la quimioterapia, en armonía con una filosofía de vida más natural, la cual había adoptado en los últimos años. Su primo Nicolás explicó que Sandra ya tenía metástasis en los huesos, algo que complicó su salud en los últimos meses.
Reyes pasó sus últimos días en su casa de Cundinamarca, en el estado de Bogotá, donde había construido una vida tranquila junto a su hijo Gerónimo, de 15 años. Fue allí donde Sandra cumplió su sueño de vivir en contacto con la naturaleza, al tiempo que cultivaba sus propios alimentos.


