El popular cantante y referente de la cumbia 420, Elián Valenzuela, L-Gante, emitió un extenso comunicado en sus redes sociales este domingo, en el que expresó su sentimiento respecto a lo que considera una "persecución mediática y judicial".
Recién llegado de Punta del Este, donde estuvo el fin de semana junto con su pareja Wanda Nara, el cantante compartió un texto profundo y personal, en el que no solo reflexionó sobre su vida y carrera, sino que también denunció los constantes prejuicios y acusaciones que han marcado su trayectoria pública.
"Soy Elián Valenzuela, pero todos me conocen como L-Gante. Tengo 24 años, soy artista y desde hace mucho tiempo me gano la vida a base de música. Siempre lo dije, soy un pibe de barrio que todo lo que logró lo hice desde abajo, rompiéndome el alma, sobreponiéndome a un sinfín de obstáculos, sobre todo el del prejuicio", comenzó exponiendo en sus redes sociales.
Además, enfatizó cómo los "años de odio y envidia" no lograron quebrarlo, sino que, por el contrario, lo hicieron más fuerte.
"Nunca voy a bajar los brazos, pero la realidad es que hoy estoy lleno de angustia y dolor. Lograron llevarme a un lugar que nunca imaginé", contó
Uno de los puntos más relevantes del comunicado fue su referencia a procesos judiciales recientes. Valenzuela afirmó sentirse aliviado por haber sido absuelto en una causa que describió como injusta, aunque lamentó las consecuencias que este tipo de situaciones generan en su imagen pública. Según sus palabras, "parte de los abogados a los que me enfrenté y les gané en Tribunales, mucha prensa que me extorsiona a diario exigiendo que les dé una nota o me ponen a un abogado a hablar mal de mí, las personas que me dicen muchas veces que les preste plata o me van a denunciar; todo se volvió un calvario", sumó.
También hizo hincapié en lo que describió como una "manipulación mediática", que se convirtió en un episodio difícil en una "persecución". "Ahora, como se les acabó esa mentira, lejos de parar, inventan una más horrible si es que existe. Convivo con autos raros siguiéndome, mi domicilio, el de mi hija, el de mi pareja, aparecen a diario en los medios, ustedes no van a parar hasta que algo me pase".
"La mediatización y el show televisivo se transformó en persecución. Hasta siento que ya no solo quieren verme preso, tal vez buscan verme muerto o que yo mismo me quite la vida", expuso.
"Llegaron demasiado lejos, no creí que serían capaces de tanto. Me equivoqué. Esto preocupa a mi hija, mi pareja, a mis familiares y a todas las personas que me quieren. Les pido por favor que cuiden la salud mental de las personas, así por una vez se ahorran el ridículo que hacen hablando del tema cuando ya es demasiado tarde".