La conflictiva relación entre Wanda Nara y Mauro Icardi sumó un nuevo capítulo en la noche del viernes, luego de que el futbolista del Galatasaray se reencontrara con sus hijas, Francesca e Isabella, tras casi dos meses sin verlas. Sin embargo, la situación se tornó tensa y terminó con un escándalo mediático en el exclusivo edificio Chateau Libertador de Buenos Aires.
Según informó la cuenta de X @elejercitodelam, Icardi salió del lugar "en contramano y a toda velocidad" cuando le ordenaron detenerse. Además, trascendió que el futbolista "no quiso firmar la denuncia policial".
El tenso encuentro en el colegio y la discusión en el Chateau
De acuerdo con lo detallado por los periodistas Ángel de Brito y Yanina Latorre en LAM, Icardi se presentó en el colegio de las menores para recogerlas, pero al notar que llevaban consigo sus mascotas, exigió que se quedaran con su madre. Ya en el Chateau Libertador, la tensión aumentó cuando Icardi subió hasta el departamento de Wanda, y se habría generado un forcejeo.
Según el abogado de Nara, Nicolás Payarola, el deportista tuvo una actitud agresiva: "Mauro violento, hubo forcejeo, este tipo está loco, lo tengo todo grabado". Poco después, Kennys Palacios, amigo íntimo de la empresaria, llegó al lugar junto con asistencia psicológica del SAME para contener a las niñas, quienes quedaron en estado de shock.
Imágenes impactantes y la reacción de Wanda
El escándalo generó revuelo en redes sociales. Yanina Latorre, en sus historias de Instagram, afirmó: "Mauro enloquecido. Las imágenes son terribles. No puedo creer el llanto de las nenas y la brutalidad de la situación".
Las redes sociales y los medios comenzaron a difundir videos del episodio, donde se escucha a Wanda gritar desesperada: "¡Ayudanos, por favor!", mientras la policía intentaba calmar la situación. En otro clip, se ve a Icardi sosteniendo a Isabella, quien lloraba desconsolada y suplicaba: "Dejame darle un abrazo a mamá, me siento mal".
La relación entre Icardi y sus hijas, en crisis
El enfrentamiento entre Wanda e Icardi se viene intensificando desde hace meses. Las niñas pasaron 60 días sin ver a su padre, con quien solo se comunicaban por teléfono. Incluso, en el cumpleaños de Francesca, hubo un cortocircuito que evidenció la tensión entre ambos.
En su posteo, Wanda destacó que seguirá trabajando para que sus hijas reconstruyan el vínculo con su padre, pero "sin presencias nocivas, tal como ellas lo pidieron".
También desmintió versiones sobre el uso de la fuerza pública para obligarlas a ver a Icardi: "El juez jamás utilizaría la fuerza pública para llevarse a mis hijas, algo que yo, como madre, tampoco hubiese permitido".
El escándalo continúa generando repercusiones y se espera que la situación judicial entre la expareja siga sumando nuevos episodios. Mientras tanto, la relación de Mauro Icardi con sus hijas sigue en crisis, y el futuro seguirá en manos de la Justicia.