El juicio contra Gérard Depardieu, iniciado el pasado 25 de marzo por hechos que datan de 2021, ha entrado en una etapa crucial con el pedido de la fiscalía.
La condena solicitada incluye un periodo de prueba extendido a tres años, lo que implicaría para el intérprete cumplir con medidas adicionales como su incorporación a un establecimiento abierto o un régimen de semilibertad, buscando evitar su ingreso directo a prisión dada su edad.
Además de la pena de prisión en suspenso, la fiscalía ha solicitado que Depardieu se someta a tratamiento psicológico y quede inscripto en el registro de delincuentes sexuales. En cuanto a la reparación económica, se espera que abone una multa de 20 mil euros e indemnice a las dos demandantes. A pesar de contar con nacionalidades rusa y emiratí, el fiscal también dispuso su inelegibilidad para futuras visas.
Las acusaciones contra el laureado actor se centran en incidentes ocurridos durante dos rodajes: "Le magicien et les Siamois" en 2014 y "Les Volets verts" en 2021. Una decoradora y una asistente de dirección denunciaron haber sufrido agresiones sexuales, acoso sexual y ultraje por parte del intérprete.
El fiscal del caso enfatizó la situación de vulnerabilidad de las denunciantes, describiéndolas como "mujeres en situación de inferioridad social y desfasadas con respecto a la celebridad del agresor en el plató". Asimismo, resaltó la influencia y el estatus "monumental" de Depardieu en el cine francés.
Si bien Depardieu se describió como un hombre "vulgar, grosero, mal hablado", negó categóricamente las acusaciones, afirmando que "no perdería el tiempo manoseando a una mujer".
En contraposición, la abogada de una de las denunciantes denunció un "sistema de impunidad" que históricamente habría protegido al actor de este tipo de acusaciones. La letrada Carine Durrieu-Diebolt señaló la existencia de una "relación jerárquica" que implica, legalmente, un abuso de poder, destacando cómo Depardieu, al "tocar el cuerpo de las mujeres, ejerce su potencia sobre ellas, se instala una relación de fuerzas", acusándolo además de menospreciar al género femenino.
El caso continúa en manos del tribunal correccional de París, donde se espera que tanto la fiscalía como la defensa presenten más pruebas y argumentos en las próximas etapas del proceso judicial.

