En lo que sería un sorpresivo giro de los acontecimientos, Elba Marcovecchio y las hijas del fallecido conductor Jorge Lanata, Bárbara y Lola, parecen haber encontrado un terreno común después de intensas semanas de disputa pública.
Presenciadas por abogados, las reuniones entre ambas partes culminaron en la firma de un acuerdo que prevé terminar con las tensiones que habían captado la atención mediática desde la partida del periodista del Grupo Clarín.
En el programa A la Tarde, de América TV, se difundieron los supuestos avances que se estaban gestando entre Marcovecchio y las herederas de Lanata. Damián Rojo, panelista del show, relató los momentos claves de la negociación que prometía restaurar el respeto mutuo.
Según Rojo, la negociación incluyó preguntas sobre "el amor" que las partes sentían por Lanata, un factor unificador en este delicado proceso. "Sí, por supuesto", respondieron ambas partes al ser indagadas acerca del afecto por el difunto, evidenciando un importante paso hacia el perdón y la reconciliación.
El acuerdo se centraría en la preservación del "legado" de Lanata y la protección de la familia contra el escrutinio público. "La narrativa adoptada no incluye disputas por herencias materiales, sino la imperiosa necesidad de evitar que las diferencias sean ventiladas ante el público, ambiente que afecta tanto su imagen como su bienestar emocional", detalló Rojo.
Karina Mazzocco (55), la conductora del programa, destacó la importancia de este "pacto de paz", considerando los antecedentes de fuertes confrontaciones que llegaron incluso a las redes sociales. "Por todo ese amor que sentíamos por Jorge, dejemos atrás las rencillas", fue el consejo que selló el entendimiento, según detalló Rojo.
La novedad lleva a apenas días de conocida la noticia respecto a la puesta en venta de la casa que Lanata tenía en Punta del Este, Uruguay, por nada menos que 2,9 millones de dólares.


