Este domingo, la Inteligencia Artificial permitió revivir a una Susana Giménez de la época en que protagonizó "La Mary", la película dirigida por Daniel Tinayre. Fue una entrevista emotiva, por un lado, pero sorprendente por el otro, ya que se aplicó una tecnología que logró un realismo inédito: una Susana de 80 años dialogando con una de 30.
La magia de esta tecnología fue una fusión entre Telefé y Furor Studio, y el resultado fue revivir a la diva con un impresionante nivel de detalles. Sin embargo, la Susana "joven" no fue solamente un programa de computadora: hizo falta una actriz que imitara los movimientos, mohínes y forma de hablar de Susana, y a partir de ello se trabajó en post-producción.
Esa actriz tiene nombre y apellido. Se llama Jazmín Diz, y tiene 32 años. Es licenciada en Actuación por la Universidad Nacional de las Artes (UNA). Nació en Buenos Aires, y trabajó con actores como Guillermo Angelelli y Eugenio Soto, además de haber trabajado en teatro y cine.
Jazmín participó en dos películas ("Las Benévolas" y "El Cartógrafo"), dirigidas por Laura Yusem. Fue también parte de la obra "El país de las últimas cosas", una adaptación de la novela de Paul Auster.
En la actualidad, Jazmín Diz potencia su carrera en el teatro, con el proyecto Der Kleine Führer, lo que la consolida como una de las figuras clave del ámbito teatral nacional.
Cómo crearon a la nueva Susana
Para ponerse en la piel de La Mary, Jazmín tuvo que someterse a un proceso minucioso de estudio y preparación. Primero se hizo un casting donde la actriz fue elegida por sus características físicas, y también su capacidad de representar la personalidad de la diva.
A continuación, tuvo que estudiar la gestualidad de Susana, incluyendo sus movimientos frente a las cámaras, para que la Inteligencia Artificial pudiera aplicar el filtro el rostro "joven" en forma correcta.
Durante la mañana de este lunes, Jazmín Diz fue entrevistada por el panel de Georgina en A la Barbarossa, por Telefé. Allí compartió ciertos detalles de la producción, como que al momento de grabar la entrevista ella no tenía conocimiento de las preguntas que surgirían, basado en improvisación y guion.
Con esta producción, Jazmín Diz se destacó no solamente como actriz, sino que también fue parte de una experiencia tecnológica que permitió volver a ver a un ícono de la televisión argentina en su versión joven.



