Si te quedaste en la ciudad durante estos días de descanso, no todo está perdido. A menos de 100 kilómetros de Capital Federal, existen rincones detenidos en el tiempo donde la tradición y el fuego son los grandes protagonistas. Estas escapadas rurales permiten "viajar" sin alejarse demasiado, combinando una gastronomía criolla de alta calidad con la paz incomparable del campo bonaerense para ir y volver en el mismo día.
Los mejores destinos para un asado de campo inolvidable
La lista la encabeza el indiscutible Tomás Jofré, en el partido de Mercedes. A solo 84 kilómetros de CABA, este polo gastronómico ofrece menús completos que incluyen asado, pastas caseras y picadas artesanales. Muy cerca, en Luján, aparece Carlos Keen, un destino que encanta por sus calles de tierra, antiguas pulperías y ferias de artesanos ideales para caminar después de almorzar.
Para quienes buscan bodegones tradicionales y platos realmente abundantes, Uribelarrea (Cañuelas) se ha convertido en la parada obligatoria de los últimos años. Por otro lado, si tu intención es evitar las multitudes, Villa Ruiz y Azcuénaga, ambos en San Andrés de Giles, ofrecen un ambiente mucho más íntimo. Allí, los almacenes de campo históricos conservan una mística única y una cocina que destaca por su autenticidad y calidez.
Para que la experiencia sea un éxito total, resulta fundamental reservar con anticipación, dado que la demanda suele explotar durante la Semana Santa. Muchos de estos establecimientos cuentan con la modalidad de parrilla libre, una opción estratégica para cuidar el bolsillo. Salir temprano es el consejo final para evitar el tránsito en los accesos y asegurar una jornada de desconexión total sin necesidad de recorrer largas distancias ni vaciar la billetera.