El video viral de la "kiss cam" durante un concierto de Coldplay en Massachusetts, que mostraba a Kristin Cabot y a su jefe, Andy Byron, abrazados, generó un escándalo mediático que tuvo graves consecuencias para ambos. Sin embargo, una fuente cercana a Cabot rompió el silencio y reveló la verdad detrás de las imágenes que costaron empleos y generaron un juicio público sin precedentes.
Desmintiendo el rumor de romance
Según la fuente que habló con la revista People, la relación entre Kristin Cabot, exdirectora de personal de Astronomer, y Andy Byron, ex director ejecutivo, siempre fue estrictamente profesional y de amistad. El abrazo captado por las cámaras del estadio fue un "gesto desafortunado" y no una prueba de infidelidad.
"No fue correcto abrazar a tu jefe en un concierto, y ella lo reconoce", afirmó la persona cercana a Cabot, pero lamentó que las consecuencias hayan sido tan desproporcionadas, incluyendo la pérdida de su empleo.
El costo personal del escarnio público
El incidente, que ocurrió el 16 de julio en el Gillette Stadium, tuvo un impacto devastador en las vidas de ambos y de sus familias. En los días siguientes a la viralización del video, Cabot recibió cerca de 900 amenazas de muerte y fue fotografiada y objeto de burlas mientras retiraba a su hijo de la escuela.
La fuente subrayó que la reacción de las redes sociales fue totalmente desmedida y que se difundió información errónea. Aunque en el momento del video su divorcio con Andrew Cabot no era oficial, ambos ya estaban separados y él, de hecho, se encontraba en el mismo concierto con otra persona.
Tanto Kristin Cabot como Andy Byron dejaron sus puestos en Astronomer a finales de julio. La empresa se limitó a declarar que sus directivos deben "dar ejemplo de comportamiento" y que esa expectativa no se había cumplido.
El caso reavivó el debate sobre los límites de la intimidad en la era digital y el peligro del escrutinio público, especialmente para personas que no son figuras públicas. La fuente aseguró que, a pesar de la difamación, la prioridad de Kristin hoy es el bienestar de sus hijos y reconstruir su vida lejos del foco mediático.

