Andrea del Boca atraviesa horas críticas dentro de la casa de Gran Hermano. La reconocida actriz manifestó su intención de abandonar el certamen debido a un profundo agotamiento físico y emocional, argumentando que la convivencia y las estrategias del juego comenzaron a afectar directamente su bienestar.
"No quiero más, estoy poniendo en juego mi salud", confió Del Boca a su compañera Gippio, exponiendo la intensa presión psicológica que impone el formato. La situación encendió las alarmas tanto dentro del reality como en su entorno familiar. Esta crisis abre el debate sobre los límites del estrés en el entretenimiento televisivo actual.